Historia de Villanueva

Por su estratégica ubicación, el territorio de Villanueva de la Vera estuvo poblado desde la Edad de Hierro, como evidencian muchos de los restos encontrados en el Cerro de El Castrejón, la Olivilla o el yacimiento de Pajares. Pero será en época medieval cuando Villanueva, como el resto de los pueblos de la comarca de la Vera, cobra un mayor auge y dinamismo social.

Con la fundación de la ciudad de Plasencia en el siglo XII, comienza a repoblarse la parte de la zona sur de la sierra de Gredos. Los nuevos habitantes provienen en su mayoría de tierras abulenses y se mezclarán con la población local, que habitaba pequeños núcleos.

Villanueva de la Vera se funda entre los años 1452 y 1470, con la fusión de cuatro pequeños de estos núcleos, que son Casillas, La Mesa, Curuela y Salobrar, que dependían política y administrativamente de Plasencia hasta finales del S. XIII, en el que Sancho IV cede las aldeas al Canciller de la Reina, D. Nuño Pérez de Monroy.

Finalmente, es bajo este señorío cuando las  cuatro aldeas se unen bajo el nombre de Villanueva.

Posteriormente, la propiedad irá pasará a su hermano, D. Fernando, y después a sus herederos hasta que en el S. XV pasan a manos de los Condes de Nieva, D. Diego López de Zúñiga y Dña. Leonor Niño de Portugal.


Hasta el siglo XVII, Villanueva era una aldea perteneciente al Estado de Nieva, cuya cabeza era la villa de Valverde. Por tanto existía una sola jurisdicción y la justicia era impartida por los Alcaldes de Valverde, que a su vez eran elegidos por los Condes de Nieva.

Villanueva fue ganado importancia y aumentando población lo que le llevó a convertirse en la aldea más importante del señorío de Valverde.  El 25 de junio de 1643 el Marqués de Mota y Conde de Nieva ofrece a los vecinos eximir a Villanueva de la jurisdicción de Valverde a cambio de 3500 ducados, pudiendo comprar, los vecinos, su independencia.