Caseta Vuelta Larga

Distancia
16,42 km
Desnivel positivo
709 m
Dificultad técnica
Moderado
Desnivel negativo
709 m
Altitud máxima
903 m
Altitud mínima
484 m
Tipo de ruta
Circular
 
Iniciamos la ruta desde la piscina municipal de Villanueva de la Vera, el primer tramo coincide con la cronoescalada a la Caseta de vigilancia forestal. Subida bastante tendida y cementada en los tramos de más pendiente. Una vez llegados a la Caseta, disfrutamos de las vistas espectaculares y continuamos subiendo, por pista y con algunas rampas fuertes, hasta el inicio del sendero de Fuente Olivilla.
En este punto empieza la bajada, fantástico sendero para todos los niveles (habituados a la bicicleta de montaña). Sus prácticamente 2 km, discurren prácticamente en su totalidad por el interior de densos bosques de robles y enebros, combinados con alguna zona más abierta y rápida. Se trata de un antiguo camino restaurado y adaptado al uso de las bicicletas de montaña. Los que prefieran bajar por pista podrán hacerlo siguiendo la pista de Mesasllanas, paralela al sendero en su totalidad.
Al final de este sendero cambiamos de vertiente, por camino fácil, para iniciar la subida a la Timona por su cara norte. Se trata de una subida por sendero, con fuerte pendiente en algunos tramos, que discurre por un frondoso bosque de robles. Subida dura pero en un entorno espectacular.
Una vez llegados a los Pilones de la Timona volveremos a bajar hasta el Embalse de Gualtaminos por el sendero del Pantano. Este sendero discurre por un bosque de robles y helechos espectacular. Casi 2 km con partes muy curveadas en media pendiente, partes rápidas y mucho flow. Sin ninguna dificultad reseñable pero repleto de curvas para disfrutar. (Una vez más, los que prefieran bajar por pista tienen la opción de ir hasta el Villanueva por la pista de la Timona y de ahí a la Piscina por el carril bici)
Cuando lleguemos al pantano todavía nos quedará una pequeña subida, de unos 300 m de longitud, para iniciar el último tramo de sendero hasta el punto de inicio. Se trata de los senderos del Puente del Toruño y del Canchal de Burgos. El primero, entre bosque, con algún sube-baja fácil y un último tramo rápido, sinuoso y divertido. El Canchal de Burgos, aunque muy cortito, nos da acceso a un lugar espectacular, rodando entre grandes bloques de granito y sobre los típicos «lanchos» de la zona, con unas vistas espectaculares al macizo de Gredos.
Desde ahí, unos pocos metros en bajada hasta el punto de inicio, en la piscina.